Cal Orcko
BOLIVIA
Cal Orcko es un yacimiento paleontológico de enorme relevancia situado en Bolivia, dentro de la cantera de una fábrica de cemento cercana a la ciudad de Sucre, en el departamento de Chuquisaca. Este enclave es considerado el sitio con huellas de dinosaurios más importante del planeta, ya que conserva más de 5.000 pisadas pertenecientes a 294 especies distintas. Su descubrimiento ha supuesto una aportación extraordinaria para la ciencia, revelando información inédita sobre el final del Cretácico y el inicio del Terciario, hace aproximadamente 66 millones de años, y documentando una diversidad de dinosaurios sin precedentes en ningún otro lugar del mundo.
Cal Orcko
YACIMIENTOS
País
Ubicación
Era Geológica
Periodo: Cretácico
Época: Superior Tardío – Inferior Temprano
Descubridor
Principal Descubrimiento
- Importancia Científica 82%
Patrimonio de la Humanidad
La primera referencia al sitio data de 1985, pero fue entre 1994 y 1998 cuando un equipo internacional de paleontólogos —bolivianos, europeos y estadounidenses— dirigido por Christian Meyer estudió y certificó su importancia. Los trabajadores de la cantera ya habían notado las extrañas marcas en la roca, y en 1994 un especialista local las identificó como huellas de dinosaurios, aunque no logró atraer la atención de expertos extranjeros. Todo cambió cuando un documental turístico llegó a Suiza y despertó el interés de Meyer, un reconocido investigador de icnitas. Al visitar Cal Orcko, quedó completamente fascinado: «Fue una visión que te dejaba sin aliento», afirmó. Meyer conocía personalmente todos los grandes yacimientos del mundo, desde Canadá hasta Turkmenistán, pero ninguno comparable a este.
Cal Orcko es un hallazgo excepcional por varias razones. La pared de caliza que contiene las huellas supera los 25.000 metros cuadrados, equivalente a varios campos de fútbol repletos de pisadas. Meyer deduce que hace unos 68 millones de años los dinosaurios habitaban las orillas de un lago poco profundo, templado y de agua dulce, que se extendía desde la actual frontera entre Perú y Bolivia hasta el norte de Argentina. En el Cretácico Superior, Cal Orcko era parte de ese gran lago. Más tarde, durante el Terciario, la formación de los Andes elevó y volcó el antiguo lecho, dejándolo en posición casi vertical.
En los últimos años se han identificado otros ocho yacimientos cercanos, actualmente en estudio. Uno de los hallazgos más sorprendentes fue el de huellas de anquilosaurio, un dinosaurio cuadrúpedo herbívoro que se creía ausente en Sudamérica. Tradicionalmente representado como un animal pesado y torpe, similar a un gigantesco armadillo de ocho toneladas, el análisis de sus huellas en Cal Orcko reveló que era más alto, esbelto y ágil de lo que se pensaba.
También se han encontrado rastros de grandes herbívoros saurópodos, como el titanosaurio, que alcanzaba unos 25 metros de altura y dejaba huellas de 70 centímetros. Entre los depredadores destacan los terópodos, con pisadas de unos 35 centímetros. Además, se han identificado huellas de tortugas, cocodrilos, peces y restos de algas del Cretácico Superior, lo que permitirá reconstruir con mayor precisión el ecosistema de la época.
Para Meyer, el hecho de que las huellas de dinosaurios y los restos de fauna acuática pertenezcan al final del Cretácico es un golpe de suerte, ya que hasta entonces apenas existían registros de ese periodo. Con el fin de preservar este tesoro paleontológico, en marzo de 2006 se inauguró el Parque Cretácico, un complejo que incluye réplicas a tamaño real de las especies que dejaron sus huellas en Cal Orcko, así como un museo audiovisual diseñado para transportar al visitante a la prehistoria. La creación del parque fue posible gracias a la colaboración del BID, FANCESA, SOBOCE y artistas escultores bolivianos.
