Era Cenozoica

PALEÓGENO – NEÓGENO – CUATERNARIO

Era Cenozoica

El Cenozoico o era cenozoica (antiguamente también era terciaria), una división de la escala temporal geológica, es la era geológica que se inició hace unos 66 millones de años y que se extiende hasta la actualidad.​ Es la tercera y última era del eón fanerozoico y sigue a la era mesozoica. Su nombre procede del griego y significa «animales nuevos» (de καινός/kainos, «nuevo» y ζωή/zoe, «animal o vida»). El período terciario, actualmente no reconocido por la Comisión Internacional de Estratigrafía, comprendía la era cenozoica excepto los últimos 2,5 millones de años, cuando se inicia el período cuaternario.

Durante la era cenozoica, la India colisionó con Asia hace 55-45 millones de años, y Arabia colisionó con Eurasia, cerrando el mar de Tetis, hace unos 35 millones de años. Como consecuencia de ello, se produce el gran plegamiento alpino que formó las principales cordilleras del Sur de Europa y Asia, como los Pirineos, Alpes e Himalayas.

A la era cenozoica también se le llama la era de los mamíferos, animales que, al extinguirse los dinosaurios a finales del Cretácico, sufrieron una extraordinaria radiación adaptativa y pasaron a ser la fauna característica y dominante. Hace unos 30 millones de años surgieron los primeros primates superiores (los más primitivos estaban ya presentes hace más de 65 millones de años), aunque los Homo sapiens no aparecieron hasta hace unos 300 000 años.

TECTÓNICA

Geológicamente, la era cenozoica es la época en que los continentes se trasladaron a sus posiciones actuales. Australia-Nueva Guinea se separaron de Gondwana y derivaron al norte y se acercaron al Sureste de Asia. La Antártida se trasladó a su actual emplazamiento sobre el Polo Sur. El Océano Atlántico se ensanchó, y más tarde, Sudamérica se unió a Norteamérica con la formación del Istmo de Panamá.

La India colisionó con Asia hace 55-45 millones de años, comenzando con la formación del Himalaya. Al mismo tiempo, Arabia colisionó con Eurasia, cerrando el mar de Tetis hace unos 35 millones de años.​ Como consecuencia de ello, se produjo la Orogenia Alpina que formó las principales cadenas montañosas del Sur de Europa y Asia, comenzando en el Atlántico, pasando por el Mediterráneo y el Himalaya y terminando en las islas de Java y Sumatra. En concreto, se formaron de oeste a este: Atlas, Cordilleras Béticas , Sierra Nevada (España), Pirineos, Alpes, Alpes Dináricos, Pindo, Balcanes, Montes Tauro, Cáucaso, Montes Elburz, Zagros, Hindu Kush, Cordillera del Pamir, Karakórum e Himalaya. En la actualidad, el proceso aún continúa en algunas zonas.

Era Cenozoica

SUBDIVISIONES

A principios del siglo XX, se usaban las denominaciones Terciario y Cuaternario para nombrar a dos grandes períodos del Cenozoico. Sin embargo, la Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS, por sus siglas en inglés) decidió abandonar el uso del término Terciario en 2008. En su lugar, se establecieron dos nuevas subdivisiones que lo remplazan: el Paleógeno y el Neógeno. Por otro lado, el término Cuaternario se conservó,

Entonces la subdivisión de la era cenozoica quedó establecida en tres períodos: Paleógeno, Neógeno y Cuaternario; los cuales a su vez se dividen en épocas. El Paleógeno comprende las épocas Paleoceno, Eoceno y Oligoceno, el Neógeno comprende Mioceno, Plioceno, mientras que el Cuaternario comprende las épocas Pleistoceno y Holoceno, la última de las cuales está actualmente en curso. El antiguo período terciario comprendía Paleógeno y Neógeno.

Era Cenozoica

CLIMA

La era cenozoica ha sido un período de enfriamiento a largo plazo. A principio del Cenozoico, las partículas eyectadas por el impacto del límite K/T bloquearon la radiación solar. Después de la creación tectónica del Pasaje de Drake, cuando Australia se separó completamente de la Antártida durante el Oligoceno, el clima se enfrió considerablemente debido a la aparición de la Corriente Circumpolar Antártica que produjo un gran enfriamiento del océano Antártico.

En el Mioceno se produjo un ligero calentamiento debido a la liberación de los hidratos que desprendieron dióxido de carbono. Cuando Suramérica se unió a Norteamérica por la creación del Istmo de Panamá, la región del Ártico se enfría debido al fortalecimiento de las corrientes de corriente del Perú y del Golfo, llevando al último máximo glacial. El Cenozoico ha sido una era marcada por un enfriamiento gradual y sostenido a lo largo de sus diferentes épocas, que comenzó hace aproximadamente 66 millones de años, después de la extinción masiva del límite Cretácico-Terciario (K/T).

Era Cenozoica
Al inicio del Cenozoico, las partículas eyectadas a la atmósfera por el impacto del asteroide que provocó esta extinción bloquearon gran parte de la radiación solar, lo que causó un enfriamiento temporal del clima. A medida que estas partículas se disiparon, el clima comenzó a estabilizarse, pero la dinámica tectónica y las corrientes oceánicas continuaron influyendo en los cambios climáticos de largo plazo.

Un evento geológico clave que contribuyó al enfriamiento global fue la creación del Pasaje de Drake durante el Oligoceno, hace aproximadamente 34 millones de años. Cuando Australia se separó completamente de la Antártida, se formó la Corriente Circumpolar Antártica, que aisló térmicamente al continente antártico y provocó un drástico enfriamiento de los océanos circundantes. Este evento fue fundamental para la glaciación de la Antártida, que se cubrió de hielo, marcando el inicio de una era de glaciaciones periódicas que perduraría hasta la actualidad. La formación de esta corriente oceánica bloqueó el intercambio de calor entre las masas de agua más cálidas del norte y el frío extremo del polo sur, contribuyendo a un descenso significativo en las temperaturas globales.

Durante el Mioceno, hace entre 23 y 5 millones de años, hubo una interrupción temporal de este enfriamiento debido a la liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, resultado de la descomposición de hidratos de metano en el fondo oceánico. Esto provocó un ligero calentamiento global que modificó los patrones climáticos, aunque no fue suficiente para revertir el proceso general de enfriamiento. A pesar de este aumento en las temperaturas, el enfriamiento global retomó su curso hacia el final del Mioceno.

El siguiente evento tectónico importante que afectó al clima global fue la formación del Istmo de Panamá, hace unos 3 millones de años, que conectó a América del Norte con América del Sur. Este evento geológico no solo influyó en las corrientes oceánicas, como la Corriente del Golfo y la Corriente de Perú, sino que también tuvo un impacto profundo en la circulación atmosférica y oceánica a escala global. El cierre del paso entre el océano Atlántico y el Pacífico condujo al fortalecimiento de la Corriente del Golfo, que transporta agua cálida hacia el Ártico, y provocó una mayor acumulación de hielo en los polos, contribuyendo a la intensificación de las glaciaciones. Este proceso llevó al planeta hacia su último máximo glacial, que ocurrió hace unos 20,000 años durante el Pleistoceno.

El enfriamiento del Cenozoico continúa siendo un factor relevante en la historia climática de la Tierra, con fluctuaciones entre períodos más fríos (glaciales) y más cálidos (interglaciales) que han definido la evolución de los ecosistemas y la vida en el planeta.

FLORA

Durante la era Cenozoica, que comenzó hace unos 66 millones de años, la vegetación experimentó una notable expansión y diversificación, especialmente durante las primeras épocas, cuando las condiciones eran más cálidas y húmedas. En estos primeros períodos, los bosques tropicales y subtropicales dominaban grandes extensiones del planeta, permitiendo una explosión de biodiversidad vegetal.

Las angiospermas (plantas con flores) se consolidaron como el grupo dominante en la flora terrestre, facilitando el desarrollo de complejos ecosistemas.

Sin embargo, a medida que el clima se fue enfriando y secando durante la era Cenozoica, particularmente desde el Oligoceno en adelante, los vastos bosques comenzaron a ceder terreno a paisajes más abiertos y áridos en el interior de los continentes.

Este cambio permitió la expansión de las gramíneas y las hierbas, las cuales dominaron en las regiones que se volvieron más secas y comenzaron a formar las primeras grandes praderas y sabanas.

Estas áreas abiertas resultaron cruciales para la evolución de grandes herbívoros y carnívoros, lo que marcó un cambio significativo en los ecosistemas terrestres. Además de los cambios climáticos y la influencia humana, la separación de los continentes durante el Cenozoico también desempeñó un papel crucial en la diversificación de la flora.

La llegada de los seres humanos, especialmente a partir de la revolución neolítica hace unos 12,000 años, transformó aún más el paisaje. Con la invención de la agricultura, las especies vegetales comestibles y cultivables, como los cereales, las legumbres y los frutales, comenzaron a dominar vastas áreas de tierra.

La domesticación de plantas permitió a las sociedades humanas modificar el entorno natural para su beneficio, seleccionando y cultivando las especies más útiles para la alimentación y otros fines.

Era Cenozoica
Fronde de Pteriodosperma del Carbonífero superior.
A medida que los continentes se alejaban unos de otros, se crearon barreras naturales que propiciaron la evolución de especies endémicas, aquellas que solo se encuentran en regiones específicas del planeta. Estas especies, al estar aisladas geográficamente, no pudieron diversificarse en otros territorios, lo que aumentó la diversidad de ecosistemas únicos en diferentes partes del mundo, como la flora de Australia y Madagascar.

Durante la era Cenozoica, la vegetación no solo se diversificó debido a cambios climáticos y geográficos, sino también gracias a la interacción entre las plantas y los animales. La expansión de las praderas y sabanas favoreció la evolución de grandes herbívoros, como los ungulados, que comenzaron a influir activamente en los ecosistemas al pastar, dispersar semillas y alterar el paisaje. Al mismo tiempo, la coevolución con insectos polinizadores, como las abejas, permitió que las plantas con flores prosperaran y se diversificaran aún más, creando hábitats ricos y variados.

Otro factor relevante en la evolución de la flora cenozoica fue la sucesión de glaciaciones durante el Pleistoceno, que obligó a las especies vegetales a adaptarse a cambios extremos en las temperaturas. Muchas especies migraron o desaparecieron, mientras que otras evolucionaron para resistir los fríos intensos, lo que resultó en una mezcla de vegetación adaptada tanto a climas fríos como a climas más cálidos.

FAUNA

Al final del período Cretácico se produjo la extinción masiva del Cretácico-Terciario, que incluyó a los dinosaurios y a la gran mayoría de las especies vivientes. La teoría más aceptada por los científicos señala como detonante el impacto de un meteorito de gigantescas dimensiones.

La gran explosión generada en su impacto, habría levantado grandes cantidades de polvo al aire, impidiendo que la luz solar llegara hasta las plantas, reduciéndolas en cantidad y generando con ello un desequilibrio en la cadena alimenticia (planta – herbívoro – carnívoro); como resultado se extinguió un 75 % de la vida en la Tierra.

La desaparición de los grandes reptiles dio paso al Cenozoico. Actualmente, se sospecha que la emisión de gases tóxicos debidos al vulcanismo de las Traps del Decán en la India pudo haber contribuido también a esta extinción. Durante esta la era cenozoica, los mamíferos, aprovechando el vacío dejado por los saurios y dinosaurios, se multiplicaron y diversificaron, imponiendo su dominio sobre el resto de vertebrados.

Era Cenozoica
Leptomerícidos, habitaron desde el Eoceno hasta el Mioceno.
De las 10 familias que existían al iniciarse la primera época del Cenozoico, el Paleoceno, se pasó a casi 80 en el Eoceno —tras sólo 10 millones de años de evolución—. Muchas familias de mamíferos modernos, por su parte, datan del Oligoceno —es decir, de hace entre 35 y 24 millones de años— y fue en el Mioceno —hace entre 24 y 5 millones de años— cuando se registró la mayor diversidad de especies.

En este último período aparecieron los primeros y más primitivos Hominoidea, como los Proconsul, Dryopithecus y Ramapithecus. A partir del Mioceno el número de mamíferos empezó a declinar y, como consecuencia de los profundos cambios climáticos que se produjeron durante el Plioceno, hace unos 2 millones de años, muchas especies desaparecieron. En ese momento estaba a punto de iniciarse la Edad del Hielo —dentro del Pleistoceno— en la que un primate muy avanzado iba a imponer su reinado: el género Homo.

Período Paleógeno

PERÍODO PALEÓGENO

Durante todo el período Paleógeno se produjo en la Tierra la tercera y última fase de la desintegración definitiva del llamado super continente Pangea que se había iniciado al principio del Cretácico.
Período Neógeno

PERÍODO NEÓGENO

Los continentes continúan su deriva hacia las posiciones actuales. De las modernas características geográficas, sólo falta la formación del puente terrestre entre Sudamérica y Norteamérica.
Período Cuaternario

PERÍODO CUATERNARIO

El Cuaternario es una división de la escala temporal geológica, y el último de los períodos geológicos. Se desarrolla desde hace 2,588 millones de años hasta nuestros días. Siendo el más estudiado de la historia.

Era Cenozoica

Era Cenozoica

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