Crinoideos
Cuvier, 1817
Crinoideos es el nombre que reciben los equinodermos conocidos comúnmente como lirios de mar o comátulas, un grupo que, pese a su aspecto vegetal, está formado por animales filtradores altamente especializados. En el Mediterráneo, y especialmente en el litoral granadino, los Crinoideos presentes son exclusivamente aquellos con morfología de tipo comátula. Estos Crinoideos poseen un pedúnculo únicamente durante su fase juvenil, estructura que les permite fijarse al sustrato en sus primeras etapas de vida. Sin embargo, al alcanzar la madurez, los Crinoideos pierden este pedúnculo para adoptar un modo de vida más móvil, aunque aun así suelen permanecer largos periodos fijados al sustrato mediante un conjunto de cirros articulados. La parte principal de la anatomía de los Crinoideos es la corona, formada por una copa llamada teca o cáliz, compuesta por placas esqueléticas y cerrada superiormente por una membrana conocida como tegmen.
Crinoideos
FAUNA DEL ORDOVÍCICO
Era Geológica
Periodo: Ordovícico
Descubridor
Origen
Grupo
Familia
- Agresividad 1%
Millones de Años
La forma de los Crinoideos y la compleja red filtradora formada por brazos y pínnulas explican claramente su modo de alimentación. Los Crinoideos son animales filtradores que, durante el día, suelen permanecer ocultos entre las rocas o bajo ellas, sujetos por los cirros y reunidos en grupos. Por la noche, sin embargo, los Crinoideos abandonan sus refugios y, mediante movimientos ondulantes de los brazos, pueden “nadar” hacia zonas más abiertas, normalmente fondos blandos, donde agitan los brazos para capturar partículas orgánicas y pequeños organismos en suspensión. Estos restos se compactan con mucus secretado por células epidérmicas y son transportados hacia la boca a través de los surcos ambulacrales gracias a la acción coordinada de cilios y podios.
Los cilios interambulacrales del tegmen de los Crinoideos generan corrientes que conducen los restos alimentarios hacia los surcos, y este sistema resulta tan eficiente que diversos organismos comensales aprovechan los excedentes. Entre estos comensales se encuentran poliquetos epizoicos, mizostómidos o gambas limpiadoras como Hippolyte huntii, cuyo color mimetiza al de la comátula. El tubo digestivo de los Crinoideos, con forma de U, termina en el ano, por el cual se expulsan pequeñas bolas de desecho que también son aprovechadas por estos comensales.
En determinadas épocas del año, algunas pínnulas de la mitad proximal de los brazos de los Crinoideos se engrosan para alojar las gónadas, que liberan los gametos al exterior a través de los gonoporos. Los machos parecen liberar primero los espermatozoides, estimulando la puesta de óvulos por parte de las hembras. La fecundación externa tiene lugar sobre la superficie de los brazos femeninos, que durante finales de invierno y primavera se recubren de un característico polvo blanquecino, ya que brazos y pínnulas funcionan como superficies de incubación.
Durante el desarrollo embrionario de los Crinoideos, tras la gastrulación, aparece una larva doliolaria lecitotrófica con forma de pequeño barril, provista de un penacho sensorial apical y bandas ciliares circulares que permiten su locomoción. Esta larva presenta ya una zona vestibular-bucal diferenciada y acabará transformándose en un juvenil pedunculado conocido como pentacrinoide. Esta etapa sésil se fija a distintos sustratos —como algas— y, tras la metamorfosis, pierde el pedúnculo para adoptar la condición sedentaria pero móvil característica de los Crinoideos adultos gracias al desarrollo de los cirros.
Crinoideos, con su compleja anatomía filtradora, su ciclo vital que combina fases sésiles y móviles, y su papel ecológico como filtradores nocturnos, representan uno de los grupos más fascinantes y elegantes dentro de los equinodermos. Su presencia en los fondos mediterráneos añade un componente de belleza y sofisticación a los ecosistemas bentónicos.
