Monte Bolca

ITALIA

Monte Bolca

Monte Bolca, conocido tradicionalmente como Pesciara (“la pecera”), es un yacimiento paleontológico excepcional de unos 49 millones de años de antigüedad, correspondiente al Ypresiense (Eoceno temprano). Se encuentra en las proximidades del pueblo de Bolca, en la provincia de Verona (Italia). Su fama se debe a la extraordinaria abundancia de peces fósiles y a la calidad excepcional de su preservación, lo que lo convierte en un auténtico Konservat-Lagerstätte. La fauna representada es típica de ecosistemas de arrecifes coralinos.

Monte Bolca

Monte Bolca

YACIMIENTOS

País
Italia
Ubicación
Verona: 45°35′43″N 11°12′36″E
Era Geológica
Era: Cenozoica
Periodo: Paleógeno
Época: Eoceno
Descubridor
Se desconoce
Principal Descubrimiento
Archaeophis
  • Importancia Científica 72% 72%

Patrimonio de la Humanidad

El yacimiento está formado por estratos de caliza que alcanzan unos 19 metros de espesor, inclinados suavemente hacia el suroeste. Estas rocas se depositaron en una plataforma carbonatada somera, cercana a la línea de costa. En Monte Bolca se han identificado alrededor de 250 especies de peces, muchas de ellas con órganos internos fosilizados e incluso restos de pigmentación en la piel. Además de peces teleósteos y elasmobranquios, se han encontrado tortugas, serpientes como Archaeophis, cocodrilos como Crocodilus vicetinus, insectos, algas y otros organismos.

Aunque el nombre Monte Bolca se refiere estrictamente al yacimiento principal situado junto al pueblo, el término se utiliza también para designar otros afloramientos cercanos que contienen fósiles similares, como Monte Postale y Monte Vegroni. En la literatura científica, “Monte Bolca” puede referirse tanto al sitio original como al conjunto de yacimientos relacionados.

Los fósiles de Monte Bolca son conocidos desde al menos el siglo XVI, aunque fue Giovanni Serafino Volta quien realizó el primer estudio exhaustivo a finales del siglo XVIII. Durante el siglo XIX, el yacimiento fue investigado intensamente, especialmente después de que se demostrara de forma definitiva que los fósiles eran restos de organismos reales. Hoy en día, los fósiles de Monte Bolca son muy apreciados en el comercio especializado y suelen venderse por varios cientos de dólares debido a su belleza y estado de conservación.

Uno de los casos más curiosos de la icnotaxonomía está relacionado con un fósil de Monte Bolca que originalmente fue descrito como Zoophycos caput-medusae, interpretado en su momento como una traza fósil. Sin embargo, en 1866 el zoólogo francés Henri Milne-Edwards determinó que se trataba en realidad de un alga, a la que denominó Algarum. El espécimen tipo, recogido por el paleobotánico italiano Abramo Bartolommeo Massalongo antes de 1855, se conserva en el Museo de Historia Natural de Verona en dos losas complementarias de caliza litográfica.

En 1926, el botánico italiano Achille Forti revisó estos ejemplares y concluyó que estaban emparentados con las “palmas marinas”, hoy conocidas como algas pardas. Rebautizó la especie como Postelsia caput-medusae, relacionándola con el género Postelsia, cuya única especie viva —Postelsia palmaeformis— fue descrita por Franz Josef Ruprecht en 1852. Esta planta marina vive en la costa del Pacífico, especialmente en la Bahía de Bodega (California), y presenta un disco de fijación basal, un tallo corto y frondas de entre 5 y 10 centímetros de longitud.

En vida, las frondas de Postelsia cuelgan verticalmente cuando quedan expuestas durante la marea baja. Curiosamente, otros fósiles recogidos por Massalongo en 1855 sí eran trazas fósiles auténticas, pero este ejemplar concreto resultó ser una planta, lo que lo convierte en un caso singular dentro del yacimiento de Monte Bolca.

Monte Bolca

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