Morrison
ESTADOS UNIDOS
La formación Morrison es una unidad geológica célebre por albergar algunos de los yacimientos fosilíferos más importantes del Jurásico Superior. Su nombre procede de la localidad de Morrison, en Colorado, donde Arthur Lakes descubrió los primeros restos en 1877. Se trata de una extensa secuencia sedimentaria del final del Jurásico que se distribuye por el oeste de Estados Unidos y parte de Canadá, considerada el yacimiento de dinosaurios más prolífico de toda Norteamérica. La formación cubre aproximadamente 1,5 millones de kilómetros cuadrados, extendiéndose desde Nuevo México hasta Canadá y desde Idaho hasta Nebraska.
Morrison
YACIMIENTOS
País
Ubicación
Era Geológica
Periodo: Jurásico
Época: Superior Tardío – Medios – Inferior temprano
Descubridor
Principal Descubrimiento
- Importancia Científica 98%
Patrimonio de la Humanidad
La riqueza del yacimiento fue tan notable que los dos primeros paleontólogos que lo estudiaron, Edward Cope y Charles Marsh, iniciaron una feroz competencia por descubrir más fósiles, un episodio histórico conocido como la “Guerra de los Huesos”. Más adelante, instituciones como el Museo Americano de Historia Natural y el Museo Carnegie obtuvieron gran parte de sus colecciones de dinosaurios a partir de excavaciones en Morrison, lo que convirtió a los museos estadounidenses en referentes mundiales a comienzos del siglo XX.
La formación Morrison data del Jurásico Superior, entre 155 y 148 millones de años, y representa las llanuras bajas que quedaron tras la retirada de un antiguo brazo marino conocido como el Mar de Sundance. En su sector norte, en lo que hoy es Montana, el clima debió de ser húmedo y pantanoso, como indican los depósitos de carbón. Más al sur, hacia Colorado, predominaban amplias llanuras inundables atravesadas por grandes ríos meandriformes y lagos estacionales. Estas zonas fueron especialmente propicias para la acumulación de huesos, ya que las crecidas periódicas arrastraban restos hacia áreas de sedimentación rápida. Un ejemplo espectacular es el Monumento Nacional al Dinosaurio, donde se conservan unos 1.500 huesos incrustados en la roca formando una impresionante pared fósil.
Hacia el oeste, en Utah y Arizona, el terreno era más elevado y estaba cubierto por bosques de secuoyas. En el extremo sur de Arizona, la formación Morrison muestra un ambiente mucho más árido, lo que sugiere que sus límites meridionales se aproximaban a un entorno desértico. Aunque muchos fósiles de esta región son fragmentarios, en conjunto permiten reconstruir la flora y fauna del Kimmeridgiense. El clima general era seco, similar a una sabana, pero sin angiospermas, ya que aún no existían. La vegetación estaba dominada por coníferas, ginkgos, cicadáceas, helechos arborescentes y equisetos, especialmente en zonas ribereñas.
Los ríos albergaban peces, ranas, salamandras, lagartos, tortugas, cocodrilos, pterosaurios, cangrejos, bivalvos y pequeños mammaliformes. Los dinosaurios también frecuentaban estas áreas, y se han encontrado cientos de restos pertenecientes a Allosaurus, Ceratosaurus, Torvosaurus, Camptosaurus, Ornitholestes, varios estegosaurios —incluyendo dos especies de Stegosaurus— y los primeros anquilosaurios, como Mymoorapelta y Gargoyleosaurus. La fauna de saurópodos es especialmente diversa, con géneros como Diplodocus, Camarasaurus, Brachiosaurus, Apatosaurus, Brontosaurus, Barosaurus, Haplocanthosaurus y Supersaurus.
La presencia de embriones fósiles en algunos niveles sugiere que Morrison no solo era un lugar de paso, sino también un entorno adecuado para la reproducción de ciertos dinosaurios. Sin embargo, el enorme tamaño de los saurópodos ha llevado a algunos investigadores a proponer que estos animales realizaban migraciones estacionales en busca de recursos durante las épocas de sequía.
La extraordinaria diversidad de saurópodos en Morrison ha planteado preguntas sobre cómo pudieron coexistir tantas especies similares. Aunque compartían rasgos corporales básicos —cuellos largos, colas extensas y cuerpos masivos—, se cree que cada género explotaba distintos tipos de vegetación o alturas de alimentación, lo que habría reducido la competencia directa y permitido su convivencia en un mismo ecosistema.
